Drogas y Culturas
Desde los albores de la
especie el hombre ha tendido a reunirse con otros como la mejor forma de
subsistir, parece que en aras del crecimiento no fue mala idea, pero ya sabemos que en los grupos “los papeles”
se acaban asignando antes o después.
Uno de ellos el de
“chaman” fue seguro uno de los mas importantes; lo realmente interesante es que
lo sigue siendo. Fueron seguramente estos iniciados de lo oculto, lo
inexplicable, lo exotérico, lo magico-religioso; los encargados de intentar explicar a los otros las muchas sorpresas y retos que la vida deparaba a nuestros
antepasados, tampoco en eso hemos cambiando gran cosa. Los ritos mas variados, adecuadamente
manejados por el “iniciado”,
sirvieron y siguen sirviendo como una de las mejores formas de
comunicarse con los otros y con los “de mas alla” para encontrar respuesta a
tantas preguntas y toma de decisiones
que en muchos casos determinantes para seguir viviendo que en el fondo
es de lo siempre se trata.
Para alcanzar el climax adecuado hay muchas
técnicas que van desde el silencio
meditativo, el “tan-tan”, la
observación de la Madre Naturaleza, y mas y mas. .
Pero si hay una técnica
que casi todos los Pueblos y
Culturas han utilizado para conseguir el “tono“ adecuado han sido las
Drogas.
Cada Cultura ha tenido
su Droga y cada Droga su Cultura, y en muchos casos durante miles de años han sido manejadas con la sabiduría
suficiente como para que los beneficios que reportan sean al menos mayores que
los perjuicios y tengan el suficiente grado de aceptación, llegando en ocasiones a la veneración por parte de casi todos, y
hayan sido aceptadas por los diversos poderes sociales, que también las han
utilizado para sus fines.
El alcohol es, en
nuestra Cultura, la Droga con mayúsculas,
desde los dioses y héroes de la mitología clásica, Dionisio, Baco, y
tantos otros, hasta la “copa”
solitaria o social de nuestros
días, pasando por el papel
sagrado que toma en el ritual del Cristianismo como “ la sangre de Cristo”, el
vino y todos sus derivados ha formado parte de nuestra vida, hoy no
solo en Mediterráneo sino en gran parte de la civilización del consumo,
llegando a ser un signo de distinción y hasta una moda.
Sin obviar que el
alcohol junto al tabaco, que importamos de los aborígenes americanos como algo
peculiar y exotérico para acabar siendo una de las adicciones mas numerosas en
nuestra sociedad sean las drogas que con diferencia mas “muertes provocan” en
el Mundo Occidental, casi nadie,
excepto los “fundamentalistas de la salud”, que en muchos casos han sustituido a los dioses caídos por
algo tan difícil de definir como el culto a la salud ; casi nadie repito, se
plantea que la forma de solucionar el “alcoholismo y el tabaquismo” pase por la
prohibición absoluta del consumo. Se opta por la educación en el consumo
responsable como la mejor forma de paliar los efectos adversos de estas Drogas,
con las restricciones y advertencias
formalistas y casi de tramite que las Autoridades nos hacen, mientras
con la otra mano se protege su producción
y potencia su consumo. Pero
resulta difícil de convencer al hijo
de lo malas que son las Drogas cuando el discurso se hace con ”la copa
en una mano y un cigarrillo en la otra”.
Las Drogas ilegales en Occidente, cánnabis,
coca, opiáceos y drogas de síntesis son las que se nos venden como causantes de
desgracias y conflictos, sean personales, familiares o comunitarios. Sin duda
en las condiciones actuales hay mucho de verdad en ello pero tampoco deja de
serlo que gran parte de los perjuicios
atribuidos a las drogas están ligados al hecho de ser perseguidas
policial y socialmente. Las penalizaciones que la justicia dicta resultan en
demasiados casos mas perjudiciales que las propias drogas. Una gran mayoría de los presos que
“rehabilitamos “ en nuestras cárceles , lo están por problemas relacionados con
las drogas.
El “enganche” o adicción, el gran
problema, se sabe a día de hoy que
esta mucho mas determinado por las condiciones, motivaciones y forma de consumo
del usuario que por la propia droga con sus efectos
directos, por nocivos que estos sean.
La llamada “adicción
psíquica”, con su gran componente
ambiental es casi siempre el mayor reto de cualquier deshabituación, mucho mas
que la “adicción orgánica” que resulta mas controlable con los tratamientos
farmacológicos hoy disponibles.
El tabaco es un buen ejemplo; su “mono” físico es
relativamente suave en relación con otras drogas como alcohol o cocaína y sin
embargo las recaídas en el consumo esta entre las mas elevadas, sobre todo si
no se cambian otros hábitos asociados al consumo de forma paralela
a la deshabituación de la droga
No hay que obviar
que en nuestros días otra de las
drogas que problemas de adicción esta provocando desde el punto de vista medico
y social, se inician en la consulta de un medico.
El consumo de ansiolíticos y otros psicofármacos han
subido en nuestro país en las dos
ultimas décadas de forma alarmante
para la mayoría de los médicos, psicólogos y sociólogos.
Eso si como esta
adicción no provoca directamente conflicto social no se “lucha” contra ella
como se hace con las “ilegales.
El cinismo e hipocresía
social sobre las drogas resultan mas que evidentes, pero un nuevo enfoque de
este problema mas abierto y realista no parece encontrase, a día de hoy, entre
las prioridades de los máximos responsables sociales y de la sociedad en su
conjunto.
En otras Culturas como
gran parte del mundo Islámico, los
papeles se cambian y así como el consumo del “cáñamo”, sea fumado, o ingerido
en infusión o tortilla, es
socialmente mas o menos tolerado , el demonio es el alcohol, son la tradición y
los intereses económicos y claro ideológicos predominantes los responsables de esta curiosa paradoja,
que tantos problemas crea en los cada vez mas de moda “viajes exóticos”. y los
poco lúdicos desplazamientos
migratorios.
Algo parecido podríamos
decir del la “coca” que azota nuestra sociedad de forma alarmante y lleva
cientos de años siendo utilizada en toda la Cultura Andina como algo que se considera imprescindible para
mantener la actividad necesaria para buscarse la vida a esas altitudes.
Se puede seguir con
otros numerosos ejemplos de Drogas que en el intervalo de unos kilómetros o
minutos de avión pasan de ser algo normal y hasta imprescindible a algo prohibido
y demoníaco.
Puede que un adecuado conocimiento, que no solo información, de la mayoría social sobre este tema
sea la mejor alternativa para
superar lo que a día de hoy es una de las grandes paradojas de comportamiento
de las distintas Culturas de la
“aldea global”,. y a su vez tan bien viene a los amigos de los grandiosos beneficios económicos, que hacen del trafico ilegal de drogas y armas,
casi siempre van de la mano, la forma mas efectiva de un rápido
enriquecimiento, eso si utilizando la corrupción y connivencia con sectores
del poder como su mejor arma.
Resumo en una frase mi
simplista mi opinión sobre el tema:
Las drogas comienzan a ser un problema cuando se deja de
usarlas para pasarlo bien y se pasa a
usarlas para no pasarlo
mal.
Un consumo equilibrado y
responsable de casi cualquier tipo de droga como apoyo al bienetar, tiene poco
que ver con su uso como vía de escape
a la frustración, ansiedad, depresión, infelicidad en
definitiva, que conlleva en muchos
casos nuestra forma de vida.
Aunque es difícil no ser
escéptico con respecto un posible abordaje mas honrado y realista de esta cuestión por parte de la sociedad
en general y de los poderes públicos en particular antes o después habrá que
“ponerse las pilas”. Nunca es tarde
Lorenzo de Lemus Pulido.
Muy buena reflexión.
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